martes, 28 de octubre de 2008

APERTURA

Este es mi regalo, sí, un blog. Un refugio en el que huir de las distancias, un lugar común donde poder seguir abrazados a pesar de los kilómetros que padecemos, un cuaderno de bitácora igual que el que tiene los capitanes de barco, aunque ahora los barcos no sean de madera, ni dependan del viento para llegar a puerto y esta libreta no sea de papel, ni precise de la tinta para ser leída. Sí, lo sé, es menos “guay”, sin embargo ganamos en inmediatez, ventajas de estos tiempos más tuyos que míos.

Aquí iré dejando –ya conoces mi manía de escribir- algunas letras con la esperanza de ser leído. Tú aún no lo sabes, pero quizás este sea el regalo más valioso que nunca podré hacerte. Te quiero.